4755623ebradcontingenciacovid19CIUDAD DE MÉXICO, México.-Este lunes, el mensaje del equipo de AMLO respecto al coronavirus fue más claro que nunca: el gobierno mexicano ya no solo le pide, sino que ahora le exige a la sociedad que se guarde en su casa.

Lo que cambió no fue solo el tono del ahora vocero oficial del tema, el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López Gatell, sino la estructura de oradores de la conferencia que como excepción, sumó al canciller Marcelo Ebrard.

“Hemos decidido invitar a funcionarios de alto rango para transmitir nuestro mensaje de hoy”, afirmó López Gatell. Y es que Ebrard aparece en escena como respaldo político para marcar un quiebre en una comunicación de crisis que viene anunciando medidas a cuentagotas y con algunos vaivenes entre sus propios representantes pero que ahora, explican una y otra vez, “debe ser tomada en serio”.

El canciller se subió a la conferencia el día en el que se anuncia la extensión de la cuarentena hasta el 30 de abril para mirar a los ojos a los y las mexicanas y pedirles, llorarles, exigirles, que cumplan con la cuarentena en sus casas.

Su tono fue principalmente tajante: explicó con ejemplos a la población cómo las acciones traen consecuencias, para ejemplificar lo que podría suceder si no respetan las medidas que el gobierno les impone, aunque no haya multas al respecto como en otros países.”No daremos toque de queda porque no creemos en esa forma de ejercer el poder”, señaló Ebrard, para aclarar que en eso, no ceden.

Sin embargo, afirmó que la gravedad del asunto implicó la declaración del alerta sanitario tras haber rebasado los mil casos, comparó esta crisis con la del terremoto del 85 y aseguró que el daño de esta cuarentena puede ser grave y durar años si no se hace “lo que se tiene que hacer”.

A pesar de la claridad en el mensaje, basado en números y cifras, el funcionario también buscó humanizar su relato para dar cuenta de cómo el gobierno está tomando en cuenta hasta historias individuales, como la de la Ethel Trujillo, mujer varada en Cusco que perdió a su marido por coronavirus y ahora también dio positivo para la enfermedad.

En comunicación política, los gestos sutiles son aún más relevantes que las palabras. La presencia o ausencia de personas con altos cargos, el orden en el que aparecen los oradores en una conferencia o incluso en el que están sentados en una mesa de ponencia son los que construyen el mensaje mucho más allá de los discursos en sí mismos. 

Fuente: Forbes