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Las modificaciones regulatorias, la cancelación de subastas gubernamentales y falta de definiciones sobre políticas públicas respecto al futuro de las energías limpias y la transición energética han reducido la competitividad de México en inversiones para energías renovables y puede frenar el crecimiento sostenido que había tenido el país en este ámbito, lamentaron representantes de la industria eólica a nivel global.

Por ejemplo, el país cayó del lugar 19 al 24 en el ranking de países más atractivos para inversiones en energía renovable de EY en el último semestre, de acuerdo con Gavin Rennie, líder asociado para América del Norte en Instalaciones Energéticas de EY. En tanto, países como Vietnam y Portugal modificaron regulaciones para acelerar la llegada de capitales. “Se calcula que en los próximos 20 años se invertirán entre 8,000 y 13,000 millones de dólares sólo en instalaciones eólicas por el mundo”, dijo el especialista, “para competir por este capital, México deberá seguir desarrollando política públicas que le permitan seguir compitiendo”.

En la presentación del México Wind Power que se celebrará el 4 y 5 de marzo en el Centro Citibanamex de la Ciudad de México, el presidente de la Asociación Mexicana de Energía Eólica (AMDEE), Leopoldo Rodríguez Olivé, recordó que México llegará a una participación de 8% de la generación eléctrica nacional mediante fuentes eólicas, luego de la instalación de más de 750 megawatts este año, con lo que el país tendrá una capacidad instalada de más de 7,000 megawatts al concluir el año, indicaron.

Esto implicará un aumento de 12% en la capacidad instalada eólica, que al finalizar el 2019 fue de 6,237 megawatts, luego de un incremento anual de 1,279 megawatts, es decir, 25% más que el año anterior. Con ello, el país se posiciona como el tercer mayor productor de energía eólica en Latinoamérica, detrás de Brasil y Argentina. Esto implica que hasta hoy tiene 21% de la potencia eólica instalada en la región. Pero las inversiones de alrededor de 1,300 millones de dólares para el 2020 y la puesta en marcha de 11 centrales, de las cuales seis son producto de las subastas para el largo plazo del gobierno, son inferiores a las del 2019, en que se estimaron inversiones de casi 2,000 millones de dólares en energía eólica del país