
23 DE FEBRERO DEL 2026 – LOCAL. La figura de la diputada federal Marybel Villegas ha vuelto al centro de la polémica tras sus recientes declaraciones y publicaciones en redes sociales. Mientras la entidad atraviesa momentos complicados, diversos sectores critican que la legisladora parece observar la realidad desde una «burbuja de cristal», alejada de los problemas que afectan a la gente común. Se le señala por intentar posicionarse como una experta en temas de seguridad nacional y geopolítica del narcotráfico, justo cuando la noticia sobre el presunto fallecimiento de un líder criminal domina la agenda pública.
Muchos ciudadanos consideran que esta actitud es una falta de respeto para quienes viven de cerca la inseguridad en ciudades como Chetumal. Mientras la población enfrenta el miedo y la violencia en las calles, su representante federal parece más enfocada en generar contenido para sus plataformas digitales que en proponer soluciones reales. Esta trayectoria política de Marybel Villegas ha sido cuestionada por enfocarse más en la imagen personal y en quedar bien con las figuras de poder en el centro del país que en atender las necesidades de sus electores.
Una gestión señalada por la falta de resultados
A lo largo de los años, se ha vuelto una constante ver a la funcionaria saltar de un puesto a otro sin concluir proyectos que beneficien directamente a los quintanarroenses. Para muchos analistas locales, la carrera legislativa de Villegas es el ejemplo de cómo se puede permanecer años en la nómina pública sin haber resuelto un solo problema de fondo. Se le acusa de ser una «legisladora fantasma» que solo aparece cuando hay cámaras de televisión o eventos importantes donde puede colgarse de logros que no le pertenecen.
Lo que más molesta a la opinión pública es la aparente «ceguera selectiva» que muestra la diputada ante la realidad del estado. Mientras opina con soltura sobre operativos realizados en otras partes de la República, parece ignorar las ejecuciones y el abandono que sufren diversos municipios de Quintana Roo. Este comportamiento en la vida pública de la funcionaria sugiere que para ella los problemas locales son simples manchas en el paisaje que no deben arruinar su próxima campaña publicitaria o diseño de lonas.
El contraste entre la simulación y la realidad
El descontento crece al ver que, en lugar de legislar para traer más recursos o mejores leyes de protección, la diputada se comporta como una «corresponsal de guerra» que solo da su opinión. Esta forma de hacer política basada en la simulación ha cansado a los sectores productivos y sociales que no ven reflejado el trabajo de la federación en sus bolsillos o en su tranquilidad. La labor parlamentaria de la legisladora es percibida como un espacio vacío donde la prioridad es mantener el cargo a toda costa.
Finalmente, el reclamo generalizado es que Quintana Roo necesita representantes que caminen las calles y sientan el mismo sudor y esfuerzo que el pueblo. No se puede gobernar ni legislar desde la comodidad de una oficina lujosa mientras el estado espera respuestas concretas ante la crisis. La actividad política de Marybel seguirá bajo la lupa ciudadana, especialmente ahora que los tiempos electorales se acercan y la gente comienza a pasar factura por las promesas incumplidas y la falta de empatía con el dolor ajeno.




