
14 de Enero del 2026.- La capital de Quintana Roo vivió una mañana complicada este miércoles 14 de enero debido a una falla masiva en el suministro eléctrico que afectó directamente al primer cuadro de la ciudad. El incidente, conocido ya como el más reciente corte de luz en Chetumal, inició alrededor de las 2:00 de la mañana y se extendió hasta las 10:00 horas, dejando a miles de ciudadanos sin el servicio básico. Esta situación generó una parálisis casi total en las actividades comerciales y administrativas que normalmente inician a temprana hora en el corazón de la capital.
Las afectaciones no se limitaron a las viviendas, sino que impactaron severamente a las oficinas de gobierno y comercios locales que dependen totalmente de la electricidad para operar. Este fallo eléctrico en Chetumal obligó a la suspensión de numerosos trámites oficiales, provocando largas filas y malestar entre las personas que habían acudido desde temprano para realizar sus gestiones. La falta de energía impidió el uso de sistemas informáticos y equipos de oficina, dejando los edificios públicos prácticamente inoperantes durante gran parte de la jornada matutina.
Suspensión de trámites y servicios ciudadanos
Uno de los puntos donde más se resintió la falta de energía fue el Módulo de Emplacamiento Gandhi, donde decenas de usuarios no pudieron concretar sus gestiones vehiculares. A pesar de la oscuridad y la falta de sistemas, el personal del área se mantuvo en su sitio para explicar la situación y brindar orientación a quienes llegaban con citas programadas. Esta interrupción del servicio administrativo es una de las consecuencias directas de la falta de energía en Chetumal, que afectó la productividad de diversas dependencias estatales y municipales durante el tiempo que duró la contingencia.
La movilidad urbana también se vio seriamente comprometida debido a que los semáforos de los cruces más importantes del centro dejaron de funcionar por completo. Avenidas clave como la Efraín Aguilar en sus cruces con Juárez, Independencia, Morelos y Andrés Quintana Roo se convirtieron en zonas de riesgo para los conductores. La ausencia de señales viales tras el incidente de suministro en Chetumal generó confusión, maniobras peligrosas y un congestionamiento vial que requirió que las autoridades de tránsito solicitaran a los automovilistas extremar precauciones.
Origen de la falla y trabajos de reparación
De acuerdo con los reportes iniciales y lo que pudieron observar los vecinos de la zona, el problema se originó por una serie de fallas técnicas en la red de distribución. Se reportó la explosión de un transformador y el desprendimiento de cables de alta tensión en la calle Mahatma Gandhi, lo cual fue el detonante del problema eléctrico en Chetumal. Los residentes señalaron que la infraestructura en mal estado y las cuchillas dañadas de la red eléctrica estatal facilitaron que el desperfecto se extendiera rápidamente por varias manzanas del centro.
Brigadas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) se desplegaron en los puntos críticos para realizar las maniobras de reparación y el cambio de las piezas dañadas. Los técnicos trabajaron bajo presión para sustituir los cables y el transformador afectado, buscando restablecer la conexión lo antes posible. Gracias a estas labores, la interrupción de luz en Chetumal terminó de manera gradual hacia la media mañana, permitiendo que los semáforos volvieran a encenderse y que las oficinas reanudaran sus actividades normales tras ocho horas de inactividad.
La normalización del servicio trajo alivio a los comerciantes del centro, quienes temían por la pérdida de productos perecederos debido a la falta de refrigeración. Las autoridades locales informaron que se mantendrá un monitoreo constante en la zona para evitar que se repita una falla de red en Chetumal de esta magnitud. Se recomienda a la población reportar cualquier chispa o cable suelto que observen en los postes de sus colonias, ya que el mantenimiento preventivo es fundamental para evitar nuevos apagones que afecten la vida cotidiana de los chetumaleños.






